Desde un punto de
vista general la planificación es
una de las más importantes funciones de la gestión directiva en las
organizaciones actuales. La planeación, especialmente la estratégica, no es un
concepto novedoso, por mucho que a nivel empresarial, público o privado, y
hasta fechas recientes, se haya adoptado como imprescindible. Su proceso se ha
convertido en una práctica importante en las organizaciones, no sólo porque
centra la atención de sus dirigentes en el futuro, sino porque trae consigo
grandes beneficios cuando se realiza de manera adecuada.
En este sentido, la
planeación de personal también juega un papel preponderante dentro de la
organización, ya que debe estar
ligada con el proceso de planeación estratégica corporativa, esta
viene siendo como un subconjunto de la planificación empresarial, la cual
deberá estar dirigida concretamente hacia el uso y desarrollo de los recursos
humanos.
Esta planeación le
permite al departamento de personal cubrir sus futuras necesidades de talento
humano; por lo cual se asegurará de que tendrá el número correcto de personas,
con las capacidades apropiadas, en el lugar adecuado y en el momento preciso. Por consiguiente, el departamento de recursos humanos
será un enlace para que los planes estratégicos sean comprendidos por el
personal de la organización antes de ser puestos en funcionamiento. Lo que
requerirá que se ponga en juego el talento, experiencias y conocimientos de
todos sus integrantes.
Por otra parte, el objetivo de planificar es
tomar cada vez las mejores decisiones. Para ello, muchas organizaciones aplican
diferentes modelos, claro está, dependiendo
de sus objetivos y las características de las mismas. Es así, que cualquiera
que sea la naturaleza y características de las organizaciones, todas ellas requieren
de la adopción de sistemas o procesos de planeación más o menos sofisticados
que les permitan competir con eficiencia y eficacia; debiendo elegir
cuidadosamente las formas de llevar a cabo las actividades del sistema, centralizándolo
o haciéndolo altamente participativo, como lo exige la dinámica de las
corporaciones modernas.
Es por ello, que asi
como existen modelos específicos para la planeación estratégica, existen
algunos modelos para la planeación del recurso humano, siendo uno de ellos, el
modelo basado en el flujo de personal, que de
acuerdo a Chiavenato, I. (2000) intenta caracterizar el flujo de las personas
hacia adentro de la organización, a través de ella y hacia fuera, en otras
palabras, es el movimiento de
personas que entran, pasan y salen de la organización.
Ahora bien, por otra
parte, la planificación tanto a nivel personal como
profesional, une dos posiciones: primero lo que somos o dónde estamos y en segundo
lugar a dónde se quiere llegar o lo que se desea ser en el futuro. Desde el
punto de vista profesional, la planeación le permite
al individuo llevar a cabo la tarea de
preparar, disponer, organizar, articular, estructurar las acciones necesarias
que sean acordes a la idea de su ambiente de trabajo, entendiéndose por
ambiente, el conjunto integrado de propósitos y contenidos, estrategias,
prácticas, medios y recursos.
En este sentido, las razones para
la planificación del docente dentro del marco profesional educativo son tantas
como los tipos de planeación. En primer lugar, el docente utiliza este proceso
para satisfacer necesidades personales, como por ejemplo, lograr un sentimiento
de control, confianza y seguridad. En segundo lugar, también planifica como
medio para llegar a la instrucción, es decir, para reunir, ordenar y aprenderse
el material, igualmente para organizar su tiempo, y finalmente planifica al servicio de una
función directa, como por ejemplo, organizar los alumnos, poner en marcha las
actividades, entre otros. Asimismo, una de las funciones más evidente de la
planificación para el profesorado es la de transformar y modificar el plan de
estudio a fin de adecuarlo a circunstancias particulares de cada situación
docente.
Igualmente, la planificación
persigue a grandes rasgos la finalidad de prever las respuestas a las preguntas
siguientes: Dónde vamos a llegar, Cómo lo vamos a lograr y cómo sabré si se
alcanzaron los objetivos propuestos. Estas preguntas son fundamentales para
conducir nuestra labor como docentes y en su interior se encuentran plasmados
los elementos más importante del currículo, siendo por tanto, el proceso de
planificar un camino indispensable para desarrollar la enseñanza con coherencia
y asegurando un mínimo de eficacia (respetando los objetivos programados) que
aumentará cuanto mayor sea nuestra experiencia educativa.
Con la planificación nos
aseguramos, (y respetando ciertos principios en su diseño), la reflexión sobre
los factores más importante que influirán en nuestro trabajo, al mismo tiempo
que nos permitirá tomar decisiones de forma correcta, que nos evitaría repetir
cada año las mismas planificaciones de años anteriores. En definitiva, la
planificación nos permitirá como docentes informarnos, conocer nuestro entorno
educativo y el contexto de nuestra labor como docentes.
Finalmente,
en mi opinión personal, dentro del contexto educativo se aplica el modelo de
flujo de personal, debido que en muchos institutos universitarios se ve la
salida y entrada de profesores, esto puede ser debido a que no se cumplen las
expectativas de los docentes en cuanto a su carrera profesional. Asimismo, se
da el flujo de personal porque muchos de estos institutos no cumplen con la selección,
colocación, formación, promoción y recolocación del personal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario